31 ago. 2007

A una semana del pregón

Aunque fuera más adecuado escribir esta entrada el día anterior, por inmediatez, pasaré a comentar cómo se presentan estas fiestas de Valladolid, en las que estrenamos peña (como cada año, salvo los dos lejanos años consecutivos en La Zona con el entrañable Chuchi).

La Biblioteca nos espera. No queríamos repetir lo del año pasado, una peña lejos del centro; eso implicaba renunciar a los conciertos (lo que, francamente, me la sopla, pero al resto no), no tener discomovidas cerca (lo que, francamente, me la sopla, pero al resto no) y tener una caminata hacia el centro bastante tarde cada día, lo que ya me importa bastante.

Así, la plaza de la Universidad parece un lugar bastante bueno en ese sentido: cerca de los conciertos de Pza. Mayor, de muchas discomovidas, con las zonas de bares alrededor, etc. Pocos sitios mejor situados podríamos haber elegido (Nerón todavía no organiza peña).

El programa promete, y el precio es bastante razonable, en la línea del resto de peñas y más barato que muchas de ellas. El primer día, el desfile de peñas un año más, miles de jóvenes dejando Valladolid oliendo a calimocho y pidiendo agua a los balcones, con sus tanques de licor, sus carritos, sus pajitas y demás artilugios. Al día siguiente, la PartyDance, algo similar pero con menos libertad creativa para los borrachos más ingeniosos. La semana se presenta bastante bien, entendiendo por semana del domingo 9 al sábado 15: cada día prácticamente habrá barrilada, porronada y algún juego. Como siempre, nos iremos al día de peñas el viernes, tras haber ido de capea el día anterior.

Si faltaba algo, el Eurobasket, con España como favorita, aumentará el compañerismo, el consumo etílico y las emociones del grupo. El colofón podría ser la final del domingo 16, el día que acaba este tinglado.

Tiene bastante buena pinta, somos muchos conocidos para este año y el programa promete. A ver cómo se acaba jodiendo todo...

1 comentario:

Lai dijo...

La verdad que las fiestas prometen y si vemos que no pues las tendremos que reanimar nosotros.Pensandolo friamente pueden ser mis ultimas fiestas en Valladolid, por lo menos de peñista y espero que no como habitante ,y desde luego no voy a permitir que me las joda nadie. A ver si la compañia no me toca las bowling y puedo disfrutar ebriamente con "el artista" y el "grant-iñoso".
Solo un pero... MENOS ZONA AZUL!!!!