27 ago. 2007

Ocio etílico: El duro

Inauguro esta sección, porque en esta vida nos gusta mucho relacionarnos socialmente, de juegos para esas noches en las que estamos rodeados de floreros de calimocho, cerveza o con lo que la gente quiera jugar.

El primer juego que vamos a proponer y compartir es el duro. Decir que hay varias versiones del mismo, y si alguien aporta su granito de arena podremos ver las otras, pero de momento, la que conocemos, a la que jugamos, es ésta.

Cada participante en el juego (en otros términos, cada borracho/a) dispone de un vasito que se llenará en la medida que quiere; se recomienda no llenarlo entero porque eso te lo vas a tener que beber lo más rápido que puedas. En la mesa, según participantes, se distribuyen dos o más monedas de cinco céntimos, en los extremos más opuestos posibles. Si el número de participantes (borrachos) se excede de, digamos, nueve, es interesante meter una tercera moneda.

¿Cuál es el objetivo del juego? Introducir la moneda en el vaso que tienes, con líquido dentro. La mecánica es sencilla (al menos al principio, con poco alcohol en vena): ha de pegar en la mesa antes de entrar al vaso; entonces, te bebes el líquido, procurando NO tragarte la moneda, y pasas al siguiente. Al que le pille el "duro" anterior (antes de los euros había pesetas y solía jugarse con "duros"), se bebe tantos vasos como participantes haya jugando. Resulta curioso cómo se ve a gente muy pulcra a la que se la cae el duro al suelo y, en su desesperación, lo meten en el calimocho que van a tomarse para evitar el escarnio público de que te pillen.

En resumen, juego bastante entretenido, en el que se bebe bastante rápido (recomendable para cuando estás hasta los cojones de un bar y quieres irte pero queda mucha bebida) y que, si la gente va un poco tocada, te puedes pegar buenas panzadas a reír. Como decía Joaquín Prat, ¡¡¡a jugaaaaaar!!!

1 comentario:

Javier dijo...

para cuando un tour con ensaladeras toby???