3 oct. 2007

Chelsea, un proyecto sin coronar: Era Mourinho (2004-07)




Dejamos al Chelsea en 2004, con Abramovich fichando al entrenador de moda, Jose Mourinho. Con el Oporto, que tenía una buena base, pero nunca para conseguir la Champions, ganó el máximo título continental; su equipo tipo era:
Vítor Baía; Paulo Ferreira, Jorge Costa, R. Carvalho, Nuno Valente; Costinha, Maniche, Deco y un cuarto jugador de complemento en la media; Derlei y McCarthy. Complementos eran Alenichev, Pedro Mendes, Carlos Alberto, entre otros.

Dos días después de ganar la Champions, Mourinho firma por el Chelsea para la temporada 2004-05. Allí se encuentra un equipo de estrellas y un talonario generoso. La tentación de darle su toque, cueste lo que cueste, es enorme para alguien con su personalidad, y así sucede. El equipo cambia ese verano, con estos movimientos principales:

Se deshace de Verón, rumbo al Inter. Hasselbaink y Zenden se van al Boro; Melchiot se marcha al Birmingham; todos gratis. Crespo es cedido.
Ficha a Cech por 16 millones de euros.
Ficha a Robben por 10 millones de euros y a Kezman por 7 millones, del PSV.
Se trae consigo a Paulo Ferreira por 17 millones de euros. Igualmente, a Ricardo Carvalho por 26.
Gronjkaer se va por 3 millones al Birmingham.
Drogba es fichado con una fuerte inversión de 33 millones.
Tiago es fichado del Benfica por unos 20 millones de euros.

Babayaro abandonaría el equipo en enero tras no jugar nada, y el irrelevante Jarosik fue recuperado de Moscú para aportar muy poco.

Quedaría un equipo base de Cech; Ferreira, Carvalho, Terry, Gallas; Makelele, Joe Cole, Duff, Lampard; Gudjohnsen, Drogba.
Para rotar, ojo: Tiago, Glen Johnson, Bridge, Robben, Kezman, Geremi, etc.

Un equipazo con el que Mourinho, debido a profundidad de banquillo, pierde tan solo un partido en liga y se pasea hacia el primer título liguero de la historia. También ganarían la Copa de la Liga. En Champions hicieron una buena temporada, cayendo en semifinales; fueron primeros de grupo, eliminando al Barcelona en octavos y al Bayern en cuartos. El Liverpool, futuro campeón, les elimina en semifinales con un único y polémico gol de Luis García: parece que el balón no llegó a entrar en su totalidad.


Así, tras haber ganado su primer título importante y estar cerca de la Champions. la temporada 2005-06 parecía la destinada a atacar el trono europeo.

Los movimientos realizados por el equipo de cara a ganar TODO esa temporada fueron:

Forssell vendido definitivamente al Birmingham por 4 millones.
Scott Parker, al Newcastle por 9 millones.
Kezman, vendido tras su paso sin pena ni gloria al Atlético, 8 millones.
Se deshacen de Jarosik, como estaba cantado.
Tiago se va al Lyon por 10 millones, ruinosa operación.

Fichado Del Horno por 12 millones (insisto, todo es aproximado y en euros).
Pagan 32 millones por S. Wright-Phillips al City.
Fichan a Essien del Lyon por 36 millones.
En diciembre, traen a Maniche del CSKA Moscú cedido.

En teoría, Abramovich fichó todo lo que Mourinho le había pedido; eso significaba la obligación de ganar Premier y Champions.

El Chelsea repite como campeón de liga cómodamente, con un juego práctico, no muy vistoso pero sólido y difícil de hacerles goles. No gana, sin embargo, la Copa ni la Copa de la Liga.

En Champions no carburan igual. En la fase de grupos, pierden en el Ruiz de Lopera y no son capaces de meter un gol al Liverpool en los dos partidos. Quedan segundos de grupo, tras sus compatriotas, y tienen la mala suerte de volver a emparejarse al Barcelona en octavos. Éstos, ávidos de venganza y sin la plaga de lesiones del año anterior, se exhiben y sentencian la eliminatoria en la ida, venciendo en Stamford Bridge con un juego espectacular. Fue un duro palo para el equipo, para el crédito de Mourinho y para las aspiraciones de Abramovich.

El equipo base de ese año era:

Cech; Paulo Ferreira, Carvalho, Terry, Del Horno; Makelele, Lampard, Joe Cole, Robben; Crespo y Drogba. Entraban en rotación Duff, Gudjohnsen, Geremi, Gallas, Wright-Phillips, Maniche y Huth.


De esta forma nos encontramos en 2006-07, la temporada pasada.

Nuevamente, y aceptando el año pasado como "especial", al haber mantenido la hegemonía en la Premier y perder en Europa ante el futuro campeón, se hacen los retoques necesarios aconsejados por Mourinho. Sin embargo, da la impresión de que Abramovich quiere tener más poder: le ha dado al técnico el equipo soñado y no le ha respondido todo lo bien que esperaba. Así, le impone algún fichaje como el de Shevchenko y las relaciones pasan por varias crisis durante la temporada. Los movimientos fueron los que siguen:

Ballack es fichado libre tras acabar su contrato en Munich. A mi entender, totalmente innecesario al ser un perfil recurrente respecto a Ballack: llegador con fuerte disparo, no organizador; lo único que añade es llegada en el juego aéreo.
Salomon Kalou también llega al equipo, procedente del Feyenoord, por unos 10 millones de euros. Otro perfil recurrente, ya que Wright Phillips es un jugador bastante parecido, aunque parta más desde banda.
Shevchenko es el gran fichaje del verano, pagando al Milan 45 millones de euros por un jugador de 30 años que había empezado a dar síntomas de bajada de rendimiento y problemas físicos. Evidentemente, su rendimiento en Londres ha sido bajo, casi irrisorio viendo lo pagado por él. A favor de Mourinho debemos decir que era el sueño de Abramovich y él, como entrenador, no había pedido este perfil de jugador.
Bouhlarouz también fue fichado, ya que el club no tenía un central de plenas garantías además de los dos titulares, por 12 millones de euros.
John Obi Mikel fue otro gran fichaje, en este caso de futuro. Este jugador había sido firmado por el Manchester United, pero el Chelsea utilizó técnicas no muy lícitas para impedirlo cuando ya había sido presentado. La FIFA tuvo que mediar, y finalmente Obi Mikel fue traspasado al Chelsea por 25 millones, 18 para el Manchester y 7 para el Lyn, su club de procedencia.
Por si hubiera sido poco, el Chelsea volvió a hacer gala de juego sucio en el fichaje de Ashley Cole para paliar sus problemas en la banda izquierda. Tras reunirse en secreto con el jugador y violar las normas de la Federación Inglesa, finalmente hubo acuerdo con el Arsenal, que recibió a Gallas y 8 millones por el jugador.

Respecto a las ventas, se volvió a ceder a Verón, Gudjohnsen fue vendido por 12 millones al Barcelona, Glen Johnson y Crespo fueron también cedidos, Damien Duff fue vendido por 7 millones al Newcastle (contra la opinión de Mourinho), Del Horno volvió a España de la mano del Valencia por 7 millones y Huth se fue al Boro por 8 "kilos".

Cada año, un equipo más de ensueño en cuanto a nombres y posibilidades, pero con algún fallo de planificación, como hemos señalado. Mourinho ya no podía fallar...

Pero lo hizo. Pese a ganar la Copa y la Copa de la Liga, se fracasó en el intento de revalidar la Premier, y el Manchester ganó la liga en esta ocasión, con un juego mucho más vistoso que el de los capitalinos. El Chelsea siguió mostrándose férreo en medio campo y atrás, siendo de nuevo el equipo menos goleado; sin embargo, la mala temporada de Shevchenko, la falta de un hombre creativo en medio campo y el mal rendimiento de los extremos les dio muchos problemas a la hora de marcar.
En Champions, se hizo una buena primera fase, siendo primero de grupo por encima de Barcelona y Werder. Pasó los octavos ante el Oporto con muchos problemas, y en cuartos de final ganó al Valencia con un gol en el último minuto de la vuelta de Essien, fruto de la demoledora superioridad física del equipo respecto a cualquier otro de Europa. Pero tropezaría dos veces en la misma piedra, al ser eliminado por el Liverpool por penalties en semifinales.

Una campaña, en fin, bastante desastrosa y que ponía en entredicho la continuidad de Mourinho, la predisposición de Abramovich a dejarle trabajar y el futuro inmediato del club.

Mourinho sería confirmado en el cargo, aunque bajo unas condiciones especiales: Avram Grant, ex-seleccionador de Israel, ex-director deportivo del Portsmouth (exitoso en ambos cargos) y amigo personal de Abramovich, fue nombrado Director de Fútbol del Chelsea; trabajaría junto a Peter Kenyon en la configuración del equipo... pero lo que en realidad buscaba Abramovich era un vínculo directo con el vestuario, y Avram Grant bajaría a los entrenamientos y estaría "supervisando" la labor de Mourinho. Conociendo al portugués, ¿cuánto aguantaría la situación?



En la última parte del puzzle, analizaremos el previsible cese de Mourinho, la planificación de la actual plantilla con los movimientos de este verano y el futuro del Chelsea.

2 comentarios:

Lai dijo...

Desde luego cada vez me gusta mas el análisis a fondo del Chelsea.Si tenéis más información pues adelante... por cierto el Ten Cate éste de dónde viene o qué méritos tiene para estar de manager, a mi sólo me suena del CM/FM. ¿y el rumor de fichaje de Kaka por 150 millones qué os parece? a mi en principio una locura.
Pd: podíais analizar más equipos o ligas y así me voy enterando de cosas y además colaboraré con mis extrañas palabras.

Brian Grant dijo...

Ten Cate fue segundo entrenador del Barça las dos temporadas de más reciente éxito del club.

Según muchos (aunque esto es ya más discutible), su marcha fue la causante del mal funcionamiento del equipo el año pasado, ya que era el que se encargaba de controlar la disciplina de los jugadores y de preparar las tácticas, siendo Rijkaard más psicólogo que entrenador.

Lo de Kaka lo veo inviable. Ese dinero sería demasiado, reventaría el mercado totalmente e incluso podría provocar alguna comisión de urgencia de FIFA sobre el control de los gastos de los clubes, tales como límite salarial en pagos a la plantilla, prohibición de inversión de fortunas privadas, etc. Esto, que hoy en día suena a locura, podría producirse si se pagan 150 millones por un jugador.

PD: Esta noche o mañana, tercera parte del artículo. No la he elaborado antes para ver el desenlace del tema Henk Ten Cate.