18 dic. 2007

NBA: desarrollo de la temporada (Oeste)

Dallas Mavericks (16 Ganados / 9 Perdidos)



Varias noticias buenas y una mala en la temporada de los Mavericks. Empezando por lo bueno, los Mavs es un de los equipos de la liga a los que más están respetando las lesiones, y raro es el partido en que les falta algún jugador. Siguiendo con ello, el equipo está repartiendo del ataque y no depende tanto de Nowitzki, sobre todo por la gran temporada hasta el momento de Josh Howard. También hay dos sorpresas positivas, dos "convidados" que dan al equipo minutos de calidad con los que no se contaba, el ex-Hornet Brandon Bass y el diminuto Barea, de quien se pensaba que no tardaría en recalar en ACB y se ha acabado ganando un sitio en la NBA. También hay que alabar a los Mavericks por su porcentaje en tiros libres; si no son el equipo más seguro de la liga, poco les faltará. Por contra, el equipo carece de un anotador interior, y eso es un lastre debido a que no se reparten las amenazas al rival. Los cincos del equipo, Dampier y Diop, son jugadores que solo aportan en defensa, y eso se acusa a la larga. Tampoco parece clara la rotación para Avery Johnson, entrenador que se maneja mejor en rotaciones cortas y que este año presenta a ¡14 jugadores! promediando más de ocho minutos por partido. Es exageradísimo.





Denver Nuggets (14 / 10)



Por fin parece que las lesiones están respetando a este gran equipo que es Denver, y así lo demuestra su clasificación comandando la Northwest Division. Cuando vuelvan Nenê y Chucky Atkins por fin estarán todos, y no parece quedar mucho para ello. Debemos decir que Iverson y Carmelo están dando un gran nivel, y que los tiradores Kleiza y J.R. Smith están jugando bien, especialmente el primero. Por dentro, Kenyon Martin parece recuperado de sus gravísimas lesiones y está aportando garra, y Camby, más timorato en ataque, coge catorce rebotes y pone más de tres tapones por partido. Ojalá se les haya ido la mala suerte. Por si fuera poco, especialistas defensivos como Nájera o Diawara están cumpliendo su papel, y George Karl está rotando mucho a sus jugadores, consciente de la fragilidad de bastantes de ellos. Me han gustado los Nuggets, es un equipo al que recomiendo ver.





Golden State Warriors (13 / 11)



Un equipo de rachas, que puede ganar (arrasar) a cualquiera y luego tener una pájara impresionante y perder con quien menos se espera. Ésos son los Warriors, jugando sin dejar de correr y tirar, basando casi todo en su perímetro y disfrutando de una temporada sin lesiones (lo que es un alivio teniendo a Baron Davis y Monta Ellis). Con la llegada de Stephen Jackson tras su suspensión, el equipo mejoró porque es un jugador asentado dentro de la cancha. Su teoría, ya señalada, es la de llegar y lanzar, porque tienen problemas de rebote, donde sólo Biedrins es un valor seguro. Otros podrían ayudar, como Al Harrington, pero cuando tienes a Don Nelson en el banquillo, que puso a Manute Bol a tirar triples hace quince años, todo jugador con un mínimo de muñeca va a acabar detrás del arco de tres. Mucho reparto de minutos debido a la intensidad de su juego y gran temporada de Baron Davis dirigiendo y Monta Ellis ejecutando. Bellinelli sigue sin ser utilizado pese a su gran liga de verano; ha ido a dar en un equipo con muchos tiradores, pero alguien como él siempre ha de jugar con este esquema de juego.





Houston Rockets (12 / 12)



Los Rockets que yo he visto tienen el problema en el que se puede caer teniendo a McGrady y Yao, depender excesivamente de ellos. Como dos megaestrellas que son, demandan su ración de protagonismo y tiros, pero no puede ser que metan más de veinte puntos por partido y el tercero del equipo esté por los ocho. Además, cuando los Rockets intentan jugar rápido (lo que está intentando imponer Adelman, el entrenador de los grandes Sacramento Kings de hace seis años) Yao tiende a perderse por momentos. Un problema gordo que han tenido ha sido en el puesto de base, donde Steve Francis llegó fuera de forma y apenas jugaba hasta la lesión del titular Rafer Alston (que está ya recuperado). Necesitan que Steve Francis se ponga en forma para que Mike James deje de chuparse balones y chupe banquillo, que Bonzi Wells mejore también su condicionamiento y que hombres como Battier aporten en ataque, por no hablar de Scola, que poco a poco se va adaptando a la NBA. A poco que mejore debe quitar la titularidad a Chuck Hayes, hombre malo de solemnidad en ataque cuyo único (pero nada desdeñable) mérito es partirse la cara por cada rebote. También tendría que jugar más Luther Head, por lo que no sería mala idea traspasar a Mike James o a Rafer Alston, ya que a Steve Francis no lo querrían muchos equipos.





Los Angeles Clippers (9 / 14)



A pesar del récord negativo, yo tildaría como meritoria la temporada de estos Clippers, sin su estrella Elton Brand para casi toda la temporada por la rotura del tendón de Aquiles. También sigue fuera Shaun Livingston, el prometedor base llegado directo del High School hace algunas temporadas. Los Clippers empezaron bien hasta que Sam Cassell cayó lesionado para varias semanas, y desde entonces no han aguantado arriba. Con los minutos muy repartidos, la mejor noticia de futuro para este equipo es el gran rendimiento del pívot Chris Kaman, tras su dubitativa temporada anterior (se ve que le ha venido bien cortarse su monstruosa melena). Con Maggette ayudándole, han sido un barco sin faro desde que Cassell se lesionó. Algunos jugadores como Tim Thomas y Cuttino Mobley parecen ya de vuelta de todo, y bien harían los Clippers en deshacerse de ellos pronto y mirar al futuro, para lo que deberían dan más minutos al rookie Al Thornton. Creo que acabarán entre los cinco últimos de su conferencia, aunque la edad de sus jugadores les hará ganar más partidos que equipos inexpertos como Minnesota o Seattle.





Los Angeles Lakers (14 / 9)



Un año más, los Lakers están por encima de las expectativas. Kobe sigue siendo el jugador determinante que conocemos, y este año cuenta con algo más de ayuda en Lamar Odom, mejor que otras temporadas, Derek Fisher tras su regreso de Utah y el joven pívot Andrew Bynum. Sin tener más que 20 años recién cumplidos, parece que Bynum está dando el paso adelante y ya promedia diez rebotes por noche, sumados a once puntos, dos tapones y un espectacular porcentaje en tiros. Es el futuro y la posible razón por la que Bryant ha atenuado su petición de irse del equipo. Junto a ellos, Jordan Farmar ha sorprendido agradablemente con su evolución y Radmanovic no está tan mal como el año pasado. No dudo que se metan en play-off, aunque en una eliminatoria ante los mejores equipos de su conferencia no les doy muchas opciones.





Memphis Grizzlies (7 / 16)



Ahí tenemos a nuestros Gremlins últimos de su división y solo con dos equipos con menos triunfos en toda la liga. Lo de Gasol me preocupa: cobra como jugador franquicia pero no juega como jugador franquicia, en el sentido de que no es el que más tira en el equipo, no buscan jugadas para él a pesar de tener los porcentajes de otros años y no parece esforzarse al máximo en la cancha (quizá lo uno lleve a lo otro). Quizá sea el año de salir del equipo, porque habría que empezar de cero con la franquicia. Memphis se debate entre buscar ganar ya (Stoudamire, Navarro, Mike Miller, Gasol y Milicic) o buscar el futuro (Lowry, Mike Conley, Kinsey, Rudy Gay y Warrick). La indefinición se paga con derrotas, y más si tienes un entrenador paradigma de esas dudas. Nos queda la ilusión de ver a Navarro jugando bien y dejando a los que decían que no podía jugar en la NBA con un palmo de narices: dos partidos de 28 puntos y uno de 27, ocho triples en un partido, bombas y cambios de dirección, etc. Pero poco más, los Grizzlies son carne de fracaso un año más.


Minnesota Timberwolves (3 / 20)

El peor equipo de la NBA con diferencia, Minnesota va camino de récord negativo en muchos años. Es un equipo demasiado joven y anárquico de por sí, y más si sus dos hombres más asentados, Randy Foye y Ratliff, apenas han podido jugar. Su mejor jugador es Al Jefferson, un joven pívot que va para superestrella como ya demostró en Boston y sigue haciéndolo en Minnesota. Su problema es que, a falta de amenazas exteriores, las defensas rivales se cierran mucho sobre él. Junto a él, por fuera destaca Rashad McCants, que ha vuelto bastante bien tras un año en blanco, y otro joven, Craig Smith, por dentro. Y nada más destacable, salvo la buena temporada de Sebastian Telfair, que parecía perdido para la causa. Ni un Antoine Walker que preferiría estar en un equipo ganador, ni los mediocres Jaric, Gomes o Buckner ni Gerald Green, vigente campeón de los mates, que apenas está jugando. No me gustan las rotaciones del entrenador Wittman, poco favorecedoras al movimiento joven impulsado desde la gerencia.


New Orleans Hornets (15 / 10)

Cuando tienes unos jugadores disciplinados y con cierta calidad y un entrenador que sabe lo que tiene que hacer, normalmente año tras año haces buenas temporadas. Y si un año por fin te abandonan las lesiones, vas directo al play-off. Así es como funcionan los Hornets con Byron Scott en el banco. Chris Paul es su extensión en la cancha, uno de los tres mejores bases de la liga para los próximos diez años, David West es un interior con clase y trabajo, Tyson Chandler rebotea y tapona todo lo que le llega y Stojakovic y el recién llegado Mo Peterson lanzan de fuera con buen acierto. parece sencillo, pero no lo es. En defensa, todos a currar. Le falta un poquito de banquillo, con "chupa-chups" Bobby Jackson, Rasual Butler y Melvin Ely como principales hombres, lo que deja al equipo algo cojo. La verdad es que no hacen un juego muy vistoso y en primera ronda de play-off caerán fácilmente, pero da gusto verles la organización en cancha.


Phoenix Suns (18 / 7)

De nuevo el equipo más anotador de la liga, temo que estos Suns acaben como los Kings de principios de siglo. Que los dos equipos que más nos han hecho disfrutar (al espectador medio, supongo que a los expertos tácticos les ponen de los nervios) estos últimos diez años se queden sin anillo es sintomático: el ataque gana partidos; la defensa, títulos. Y estos Suns siguen sin defender especialmente bien. Pueden tener una diferencia sustancial en ataque, ese cuarto hombre para el ataque que nunca les salió bien. Si lo intentaton con Jimmy Jackson y Jalen Rose en vano, el bueno de Grant Hill parece un chaval y mete 16 puntos por partidos, además de aportar gran sabiduría en cancha. Lo demás es lo de siempre, Nash corriendo y máximo asistente de la liga, Stoudamire como un toro tras su grave lesión de hace dos años, Marion barriendo balones de los tableros y Barbosa y Raja Bell ejecutando triples. Juegan como nunca... ¿perderán como siempre? Ojalá se lleven el anillo, su propuesta lo merece más que nadie.


Portland Trail Blazers (13 / 12)

Si nos hubieran dicho que a estas alturas, con las lesiones del número uno del draft Greg Oden y Darius Miles (para variar), los Blazers estarían con récord positivo, nos habríamos echado a reír. Y si nos lo dicen hace dos semanas, nos da un ataque. Pero el equipo lleva ocho triunfos, ¡ocho!, seguidos, McMillan ha logrado establecer una rotación más o menos fija en la que todos saben su rol y Brandon Roy se está saliendo, con los dos últimos galardones de jugador de la semana en su haber. El equilibrio entre anotación exterior (Roy) e interior (Aldridge) se está dando, Steve Blake es mejor base que Jack y el equipo lo nota, y los aleros Travis Outlaw y Martell Webster (ojo a la pareja, me recuerdan a Jamaal Mashburn y Glen Rice respectivamente) anotan sin ninguna presión. Joel Przybilla aporta defensa interior, y Sergio ya sabe lo que hay: juega un ratito, en torno a diez minutos, en todos los partidos, y ha logrado controlar las pérdidas, lo que le garantiza ese tiempo en cancha. Falta que Channing Frye aporte algo más, y los Blazers, aunque no se meterán en play-off, firmarán una dignísima temporada.


Sacramento Kings (9 / 14)

La mala suerte en forma de lesiones ha ido a la capital de California esta temporada. Abdur-Rahim ha dicho basta y se pierde la temporada, Mike Bibby no debutará hasta febrero y Kevin Martin, una de las nuevas estrellas de la liga, se perderá cerca de un mes de competición. Así las cosas, la parte positiva es la evolución de Beno Udrih, titular con la baja de Bibby tras ser despreciado por los Spurs y dando alegrías a los que hemos creído en él. En las alas, la energía de Artest no oculta sus pobres decisiones en el juego, aunque Salmons y Francisco García ponen la calidad y están jugando bien. Por dentro, Brad Miller y Mikki Moore, uno por edad y otro por clase, no deberían ser más que segundas opciones, pero las carencias en el equipo les obligan a ser los principales referentes, y el equipo lo nota. Temporada dura la que les queda a los Kings, que sin embargo venden cara las derrotas, pero su escasa defensa y las lesiones les hacen confiar en el draft del próximo junio como fecha más ilusionante.


San Antonio Spurs (18 / 6)

Un mal giro en la rodilla con Travis Outlaw, Duncan en el suelo retorcido y los fans de los Spurs con las manos en la cabeza. La jugada que pudo cambiar la temporada finalmente se quedó en menos de dos semanas de baja. Los Spurs siguen año a año aliados con la fortuna (y con la NBA tras las escandalosas decisiones de suspender a jugadores de Phoenix en play-offs del año pasado) y limpios de lesiones. Duncan sigue siendo el pívot más decisivo de la liga, y para ello no le hace falta meter 30 puntos, ya que cuenta con buenos porcentajes de tiro, inteligencia para hacer mejores a sus compañeros y defiende como pocos. Así, Parker y Ginobili anotan más que el de las Islas Vírgenes, desde fuera y desde dentro, atacando el aro sin miedo. Defienden todos bien como un equipo, con especialistas como Bowen o los propios Duncan Y Ginobili. Veteranos como Oberto, Finley, Barry o Elson aportan lo suyo, y cuando llegue abril Horry se pondrá en forma. Total, lo de todos los años, jugando en junio y con un nuevo estandarte de campeones del oeste en el pabellón, mucho me temo.


Seattle Supersonics (7 / 18)

Como se preveía, año de transición y crecimiento para los Sonics, para que Durant se haga a la liga y se lleve el galardón al mejor rookie del año. Transición para que Jeff Green apunte buenas maneras (aunque creo que debe adquirir un tirito de tres para triunfar en la NBA) y para que se vea que poco más hay en el equipo, porque jugadores veteranos como Szczerbiak, Earl Watson o Kurt Thomas están fuera de sitio. Parece también que Ridnour estaba descontento, pero quizás el año que viene viera recompensada una hipotética paciencia. Una pena que Robert Swift vaya de lesión grave en lesión grave (apenas ha jugado tras su rotura de ligamentos de hace más de un año) y grandes decepciones de Petro y Sene, las otras dos apuestas interiores de juventud (quienes considero que, vista la temporada, deberían tener más minutos para desarrollarse en competición). Creo que Carlesimo es demasiado conservador dando muchos minutos a veteranos que no pintan nada en un proyecto así, y lo pueden pagar el año que viene. Esta temporada está para coger tablas.


Utah Jazz (14 / 12)

Tras un muy buen comienzo, los Jazz están diluyéndose poco a poco, ya superados por Denver e igualados por Portland en su división. Lo que les he visto fue antes de su bache, y puedo decir que vi un equipo conjuntado, con buena actitud defensiva y agresividad en ataque hacia el aro rival. Su base Deron Williams es el futuro de la liga junto con Chris Paul (Hornets), y Carlos Boozer ya se ha asentado como uno de los mejores interiores de la liga (25 puntos, 12 rebotes y grandes porcentajes cada noche). Kirilenko ha olvidado un verano en el que incluso pidió regresar al CSKA y vuelve a ser una fuerza defensiva constante, y Okur, quizás un puntito más flojo que el pasado año, amenaza tirando desde fuera. La ventaja de Utah este año es haber encontrado su escolta buscado en el joven Ronnie Brewer, un proyecto de Paul Pierce o Caron Butler. Lo malo, que Utah necesitaba tiro exterior y Brewen aún no lo tiene. Otra buena noticia es la evolución de Paul Millsap, que además de rebote ha mejorado en ataque. El resto del banquillo, con Giricek descontento, aporta poquito si exceptuamos al eterno Harpring. No sé qué les estará pasando estos últimos partidos (intuyo que el calendario tiene algo que decir), pero los Jazz tienen equipo para superar las 50 victorias y meterse cómodamente en play-off.

No hay comentarios: