11 abr 2008

El mejor cine de 2007: No es país para viejos




Premios: Oscars a la mejor película, dirección, guion adaptado y actor secundario (Javier Bardem). Globos de Oro al mejor guion y actor secundario (Javier Bardem). Multitud de otros premios, la película más galardonada del año.


Muy buen trabajo de los hermanos Coen, que resurgen tras algunos últimos proyectos discutibles como "Ladykillers" o "Crueldad intolerable". Los de Minnesota se mueven como pez en el agua en la mezcla de géneros, entre el drama, el suspense, el policíaco, el western posmoderno y rasgos de comedia. Todos los elementos que estaban en su obra cumbre, "Fargo", y que igualmente nos encontramos aquí.

La historia nos presenta a tres personajes principales; un cazador rural interpretado por Josh Brolin, que encuentra una enorme suma de dinero en una trama de drogas, es el primero. El segundo, Tommy Lee Jones en el papel de un sheriff a punto de jubilarse que se encuentra con un puzzle de muertes y tráfico de drogas, y concluimos con Javier Bardem como un psicópata con códigos propios al que no le importa llevarse a todo el mundo por delante. Como es evidente, la trama de los tres hombres es la misma y se cruza de manera inevitable.

La forma de llevar las historias cruzadas es muy fluida a la vez que original. No es el hábito en este tipo de películas, muy en auge los últimos años, pero el guion no da sensación de estar forzado y tampoco busca la complacencia de tantos y tantos títulos. Los Coen no necesitan quedar bien ante la audiencia y no lo buscan en absoluto, lo que beneficia indudablemente a la película. De igual modo, no se busca el final feliz, implacable en otras producciones, lo que contribuye en el suspense del espectador, que nunca sabe el cariz que van a tomar los acontecimientos.



Los tres intérpretes principales dan la talla de manera espectacular. No se puede omitir especialmente al español, Javier Bardem, que ha dado a nuestro país en primer Oscar en la categoría de interpretación, así como muchos otros premios de diversa índole. Tommy Lee Jones y Josh Brolin también obtuvieron algún reconocimiento en premios estatales, en unos roles sobre los que es complicado pronunciarse si son actores principales o secundarios. En cualquier caso, dentro de unos años se hablará en las antologías de villanos en el cine de un actor español, con su voz, con su cojera, con sus métodos, su arma y su frialdad.



Resumiendo, una muy buena película, poco convencional en su desarrollo y conclusión y que demuestra una maestría de estilo rara de ver en el cine actual. A pesar de que sea así por los premios, no me parece sin embargo la mejor del año pasado; sin embargo, será con todo merecimiento un título importante cuando se mire atrás en el futuro al cine de principios del siglo XX. Mi veredicto estaría entre un siete y un ocho, mucho más cercano al segundo.


Imágenes: adn.es / iwatchstuff.com

7 abr 2008

El mejor cine de 2007: Michael Clayton




Premios: Siete nominaciones a los Oscar, entre ellas a la mejor película, director, actor principal (George Clooney), actor secundario (Tom Wilkinson) y actriz secundaria (Tilda Swinton), ganando este último premio únicamente.

Cuatro nominaciones (ningún premio) en los Globos de Oro.

Otras muchas nominaciones a premios por EEUU, especialmente a mejor película y a las actuaciones de Clooney y Swinton.


Confusión. Es el sentimiento que gobierna esta película hasta los últimos quince minutos, donde casa todo. Asistimos durante hora y media a acciones que no parecen tener conexión, saltos temporales que nos dejan atónitos y una sucesión de personajes difíciles de clasificar y ordenar mentalmente; los últimos minutos dan a entender el sentido de todo, pero la cantidad de cabos que se han dejado sueltos es demasiado grande como para que en unos pocos minutos podamos volver atrás y pensar en todo lo ocurrido. Si muchas veces reclamamos algo nuevo en la forma de narrar el cine, en películas de trama compleja como esta no es algo que la haga ningún favor.

La trama, o las tramas, es de temática judicial, y nos presenta a George Clooney trabajando para una empresa de abogados en un rol indeterminado. No es ni abogado ni policía, pero durante años se ha encargado de hacer el trabajo "sucio" de la compañía, apagando fuegos que pudieran representar problemas. En las primeras imágenes de la película vemos casi el desenlace, para luego ser llevados a varios días antes y encontrar los porqués a lo que hemos visto. Por medio, una trama de envenenamiento con productos químicos, la locura de un abogado amigo de Clooney, un automovilista que ha atropellado a un peatón, problemas económicos de Clooney debido a un negocio fallido y su adicción al juego, etc. Demasiadas cosas para dos horas de película, y más con la narración poco convencional, el flashback, la mezcla de temas, etc.

La crítica americana coincide en señalar a la película como una de las mejores del año, alabándola casi unánimemente. En Europa hay más división de opiniones y no se la sobrevalora tanto. El público en general se comporta de manera similar, pues en IMDB (mayoritariamente anglosajona) se la califica con más de 7'5, mientras que en la más española Filmaffinity la película apenas pasa de un 6 para la opinión de la gente.

Dirige Tony Gilroy en su primera aportación como tal, después de una carrera como guionista con productos como "Armaggedon" o la saga de Bourne. Tiene talento, pero no sé si sabrá aprovecharlo, como muestra su irregular trayectoria como guionista y este producto, que no me convence en absoluto. Y sobre las interpretaciones, son lo mejor de la película como muestran los premios obtenidos. El plano final, con los títulos de crédito sobre la cara de Clooney en el taxi, es muy poderoso y refleja el buen trabajo de los actores.

Por resumir, creo que es una película que no deja indiferente y puede gustar mucho o no gustar en absoluto. Un segundo visionado, sabiendo lo que ocurre desde el principio,puede hacerla ganar enteros, pero no creo que sea adecuado pasarte casi todo el metraje con la sensación de estar perdido; en el cine experimental es admisible, pero no en el narrativo. Esperemos que Gilroy haya tomado nota para futuros trabajos, porque capacidades para dar buenos frutos es evidente que tiene. Mi calificación personal de la película, un seis.


Foto: Canaltcm.com

24 mar 2008

El mejor cine de 2007: Ratatouille




Premios: Ganadora del Oscar, Globo de Oro y Bafta a la mejor película animada del año. Ganadora del mismo galardón para otros muchos colectivos de críticos del país. Nominada a otros cuatro oscars, entre ellos al mejor guion original.

La mejor película de animación contemporánea, por encima de títulos como Shrek o La Edad de Hielo, y mucho mejor que Los Increíbles o Buscando a Nemo. Una obra de arte que demuestra que todavía se pueden realizar películas mágicas, pese a que la animación se haya deshumanizado en las últimas décadas, como muchos apuntan. En lugar de este pensamiento, cuando terminas de ver la película tienes la sensación de que has visto más realidad que en casi todo el cine de carne y hueso ante el que puedes ponerte.

La historia nos sitúa en París, en una colonia de ratas en la que una de ellas es tremendamente aficionada a la cocina, en parte debido a su especial sentido del olfato. Su devoción a un famoso cocinero fallecido le acabará llevando al mundo de los humanos, resultando en continuas pruebas de su coraje para subsistir en ese ambiente hostil.

Es un guion impresionante, rico en matices para cada uno de los personajes, enseñando a previas muestras animadas que se puede desarrollar una trama con complejidad sin prescindir de un amplio elenco de caracteres. No faltan asimismo las referencias cinéfilas en algunas escenas, ni una fiel recreación de París, demostrando un gran trabajo de documentación en pre-producción. La animación y el detalle a conciencia, la sensación de movimiento y el fluir del metraje no dejan lugar a dudas sobre la maestría de las manos que se han empleado en crear esta obra maestra.

La película funcionó bastante bien en taquilla, y fue especialmente alabada por la crítica. Muchos autores la reclaman como una de las tres mejores películas del año, y se han escuchado a expertos lamentarse sobre su omisión entre las nominadas al Oscar a mejor película.

Evitaré referirme al final, un emocionante final, para ensalzar más a la película, pero realmente merece la pena verla. Incluso los no-aficionados al cine de animación se lo pasarán en grande, tanto o más que los niños. El nueve sobre diez lo tiene bien merecido, e incluso creo que estoy siendo escaso en la puntuación.


Imagen: www.ogb.cl

19 mar 2008

El mejor cine de 2007: En el Valle de Elah




Premios: Nominación al Oscar de Tommy Lee Jones (mejor actor principal)
Otras menciones de tipo menor.

Espectacular película, demasiado ignorada en los premios del año pasado y con división por parte de la crítica, que sitúa la acción en la contemporánea guerra de Irak. La narración nos lleva a un padre cuyo hijo regresa del conflicto iraquí pero desaparece misteriosamente, y su búsqueda de la verdad pese a problemas de todo tipo para encontrarla.

Tras la cámara, Paul Haggis en su segundo trabajo tras la comercialmente exitosa Crash, filme que también me agradó. El canadiense busca una historia más personal y menos ruidosa en este trabajo, más intimista pese al trasfondo de un conflicto tan global. Se nota, sin duda, que Haggis ha aprendido de la maestría de Clint Eastwood, a quien escribió Million Dollar Baby, en una doble vertiente. El juego del flashback y el trasfondo bélico nos recuerdan a Banderas de nuestros padres, en la que también intervino; de hecho, la utilización de los efectos de la guerra en los combatientes y el síndrome postraumático al volver del conflicto recuerdan, y por momentos superan, al filme de Eastwood. Asimismo (y evitando cualquier spoiler), según avanzan los acontecimientos tuve la sensación de sobriedad dentro del detalle y de impacto como cuando vi Mystic River.

La película tiene un ritmo bastante lento, que desesperará a más de uno (sobre todo si ha entrado al cine pensando que verá algo sobre guerra con cañones y explosiones). Haggis ha tenido buen maestro y sabe desarrollar las situaciones, no dejar cabos sueltos y perfilar psicológicamente a cada personaje. Cada escena destila aroma a cine de calidad.

La actuación de Tommy Lee Jones es impresionante, en una demostración de cómo expresar sentimientos sin caer en el más mínimo histrionismo. Según Wikipedia, Paul Haggis ofreció el papel a su viejo maestro Eastwood, que lo rechazó aduciendo que su etapa actorial ha finalizado. Lee Jones se adueña de la película por completo, en una justísima nominación al Oscar por su papel de padre atormentado por la pérdida y, sobre todo, la incertidumbre. El resto de actores también cumple su papel con éxito, con Charlize Theron y Susan Sarandon en los otros roles.

El filme es bastante duro, por algunas imágenes y por el tratamiento de los temas. La guerra de Iraq se aborda desde múltiples perspectivas, y sale muy mal parada por la actuación de los norteamericanos en ella. No es una película bélica en absoluto, sino una película humana, un drama de las consecuencias de un conflicto en unos jóvenes soldados y de cómo la gente que se queda en Estados Unidos ignora la crudeza vivida en Iraq. También ahonda, muy necesariamente, en los conflictos entre los encargados de impartir justicia militar/civil en la sociedad americana, denunciando actuaciones inmorales de quienes son considerados veladores de paz y equidad.

En resumen, una impactante y brutal historia, que sin duda podemos contar entre las mejores del año. Evita caer, dentro de la dificultad que conlleva, en algún tópico fácil de este tipo de cine del que tantos intentos comprometidos se hacen; desde el título, emulando a un David iraquí contra un Goliat americano, hasta la última y metafórica imagen, merecen la pena. Sin temor a exagerar, tal vez el tiempo dictamine que En el Valle de Elah es a Iraq lo que Apocalypse Now fue a Vietnam. Va para clásico y espero que no sea injustamente olvidada. Mi veredicto es un nueve.


Foto:
vallartafilmfestival.com

11 mar 2008

El mejor cine de 2007: Juno




Premios:
Oscar al mejor guion original y otras nominaciones importantes.
Nominaciones a los Globos de Oro en película, actriz principal y guion.
Muchos premios más, especialmente al guion y a actriz principal.


Juno es una película muy agradable, especialmente porque todo en ella es fluido, creíble y cotidiano. La historia no tiene altibajos y, con una duración que apenas excede a la hora y media, en ningún momento te hace mirar el reloj deseando que el tiempo pase rápidamente. El género es el de comedia en líneas generales, con un trasfondo de drama, el de la adolescente que tiene que afrontar algo inesperado y lo hace con la decisión que nadie esperaba.

Lo que en otras manos podría haberse convertido en una historia de telefilme que nos amenizase una siesta de sábado aquí llega a cotas muy satisfactorias, en buena parte debido a su adecuado tratamiento. Todos los aspectos de la película, desde la dirección del joven Jason Reitman (hijo de Ivan, director de Cazafantasmas), dan lo mejor de sí mismos para conseguir un producto final que supera la media actual y es mucho más que aceptable.

El aspecto más premiado, como se ha dicho, es el guion original. Una historia simple, que podría ocurrir a cualquiera, es tratada sin grandilocuencia y sin excesivo dramatismo. La naturalidad de los diálogos es de agradecer, especialmente porque no es algo habitual en el cine americano contemporáneo. La trama no tiene deseos de trascender, ni de buscar la lágrima fácil, y es precisamente eso lo que constituye el mayor acierto del filme, estableciendo una sencilla empatía con el espectador que busca un simple rato de cine amable.

La joven actriz Ellen Page, nominada al Oscar y ganadora de otros premios menores por la geografía estadounidense, actúa convincentemente, dando la sensación de que la está ocurriendo en la realidad lo que no es más que ficción. Al igual que el guion, ni ella ni el resto de intérpretes fuerza una mirada o un gesto, en lo que supondría caer en el exceso tan habitual en este tipo de historias. La película, inequívocamente modesta e independiente, se beneficia de no tener ninguna cara famosa que absorba el peso interpretativo, y son todos los actores los que, a la espalda de Page, hacen estimable cada momento de la película.

Una buena propuesta de cine, en resumen, especialmente para los que buscan algo sencillo, que les aporte una sonrisa y que les haga pensar un poquito. A mi entender, la crítica ha sobrevalorado un punto la película, señalándola en muchos casos como la mejor del año y otorgándole puntuaciones máximas en sus análisis. El tiempo lo dirá y aventurarse es el pasaporte directo hacia el error, pero imagino que la película perdure como un pequeño clásico menor, un buen producto independiente y el primer peldaño de la carrera de Ellen Page. En sus manos estará acabar como River Phoenix y Heath Ledger o trascender como muchos otros intérpretes que empezaron jóvenes y tuvieron una exitosa y larga carrera. A la película le daría a bote pronto un siete sobre diez.


Foto: http://deadhours.files.wordpress.com/2007/12/juno2_large.jpg

2 feb 2008

Gasol a los Lakers: cambio de favorito


Ahora, compañeros



Anoche viernes tenía la idea de actualizar el blog, como prometí, con el recuerdo del partido que dio a España su primera y única medalla de oro olímpica en fútbol, allá por 1992. Sin embargo, al volver de un partido de fútbol, me comenta mi madre que en la radio acaban de anunciar que Gasol ha fichado por los Lakers.

Cuando pude volver al mundo, corrí rápidamente hacia el ordenador, pensando en qué habrían dado los Lakers a cambio, en si Navarro estaría incluido en el lote, y sobre todo, si no había equipos en la liga para traspasar a Gasol que los odiados Lakers. Lo primero que pensé es que Navarro, por la poca influencia de su sueldo, estaría en el pack, y que los Lakers habrían enviado rondas del draft, a Kwame Brown (porque cobra mucho y acaba contrato, liberando buenos millones en sueldo) y... o Lamar Odom o algún otro contrato en finalización. Además, los Grizzlies pedirían buenos jóvenes; no entraba en mi idea que recibieran a Andrew Bynum, el futuro pívot dominante, pero contaba con Jordan Farmar, al menos.

Y no podía salir de mi asombro, una vez más, cuando vi el traspaso completo, tiempo después. Gasol se va solo, sin Navarro (mejor, para que los Lakers no tengan otra arma en ataque), a cambio de casi nada: el imaginado Kwame Brown, Aaron McKie (acabando contrato y prácticamente retirado), dos rondas de draft, Javaris Crittenton (un rookie que apenas jugaba en los Lakers) y los derechos de Marc Gasol. Es decir, un negocio redondo para los Lakers, que consiguen a Gasol, un all-star, sin desprenderse de ningún jugador importante de presente y de futuro, y los Grizzlies que tiran una temporada más y definitivamente empiezan de cero.


Así pues, los Lakers se convierten en aspirantes a todo. Con un cinco titular de Fisher, Bryant, Odom, Gasol y Bynum, pocos equipos les pueden hacer sombra en el Oeste. Se han puesto un peldaño por encima de Dallas debido a su fortaleza interior, en play-off estarán al nivel u otro pasito por encima de los previsiblemente cansados Suns, y se prevé una dura batalla ante los Spurs, sin descartar outsiders como Houston, New Orleans o Utah. Pero, por equipo, los Lakers ahora mismo no son inferiores a nadie. Doy absolutamente por hecho que Gasol va a marcar diferencias, pues cada vez estaba mejor físicamente y tendrá una motivación extra a partir de ahora, además de unos compañeros menos egoístas y de mayor calidad.

Según la prensa americana, Memphis tenía ofertas más atractivas por Gasol. Cleveland le ofrecía a Larry Hughes y Drew Gooden, para poder ser competitivos, pero Memphis ha preferido no "comerse" sus sueldos y empezar de cero. Portland ofrecía el contrato de LaFrentz, que acaba en año y medio y libera mucho sueldo, y algún jugador de los jóvenes, pero Memphis tampoco quiso esperar otro año a liberar salario. Y Chicago, y esto es menos comprensible que se rechazara, ofrecía a Nocioni y Tyrus Thomas, además de la posibilidad de incluir a algún otro de sus jugadores hacia Memphis, como el rookie Noah, y coger el sueldo de Brian Cardinal, con lo que los Grizzlies se quitarían de encima otro gravoso contrato. Además, no sé para qué quiere Memphis a Crittenton, un base, cuando es la posición que más gente tiene; cualquier jugador interior de proyección (sin olvidar a Marc Gasol para otro año) hubiera sido mejor elección, puesto que quedan muy cortos en la pintura.

Sea como fuere, lo que está claro es que la que más puede ganar con esto, tanto como los propios Lakers, es la NBA y su imagen en el mundo. Es muy posible que este año o el próximo veamos una final entre unos veteranos Celtics y unos más jóvenes y atléticos Lakers. ¿A alguien más le trae recuerdos?

23 ene 2008

¡¡¡¡¡Que vienen los exámenes!!!!!

Antes de nada, recomiendo encarecidamente leer el blog con el Mozilla Firefox antes que con el Explorer, porque este último da muchos problemas (para todo en general, para los blogs en particular).



Principios-mediados de enero. Tras unas navidades de mucho ajetreo, mucha vida social, muchas salidas diurnas y nocturnas y pocos libros, la gente se reincorpora a la universidad. Días más tarde, la fecha se acerca y quedan pocos días antes de la suspensión de las clases. Ya no hay vuelta atrás: vienen los exámenes de febrero, la primera prueba de fuego para los universitarios, donde muchos se juegan algo más que medio curso en asignaturas cuatrimestrales. Se juegan su verano. Otros, más afortunados, ponen en compromiso el llegar a junio con los temarios descargados o tener que estudiarse todo el curso. Esto es febrero, estos son los nervios de la universidad; bienvenidos a bordo.


Uno lleva a sus espaldas muchos años de estudiante y algunas experiencias docentes, muchos exámenes por tanto. Los ha padecido de todo tipo, desde aquellas fáciles diez preguntas en los primeros años de EGB a los primeros exámenes de desarrollar mínimamente terminándo la General Básica, los supuestamente dobles controles de conocimientos y madurez de COU y el eclecticismo que ofrecen las diversas asignaturas de una licenciatura universitaria. Colegio, academia, universidad, máster, First, examen de conducir y otros que nos dejamos en el tintero, todos y cada uno de ellos pide algo al candidato. Tan distintos y tan iguales a la vez, importante misterio. Simplemente, esta entrada es mi pequeño homenaje a los que ahora están en esa época, con unos pequeños consejos o técnicas de estudio por parte de alguien que ha hecho muchas pruebas, que ha planteado unas pocas y que tiene bastantes años como para estar en disposición de ofrecerlas. Aquí, como en las dietas o la calvicie, no existe un milagro ni un truco, sino métodos para estudiar que pueden ayudar un poco a quien lo encara de manera errónea.

Lo más importante, como todo en esta vida, es estar lo más lejos posible de nuestros peores enemigos. ¿Quién se pondría cerca de alguien que le va a perjudicar pudiendo estar lejos? Nadie en su sano juicio lo haría. Entonces, queridos compañeros de pruebas escritas, dejadme deciros que vuestro peor enemigo tiene un nombre, los nervios. Hay personas más inquietas que otras, y por eso no todo el mundo parte de la misma base, pero se pueden incentivar esos nervios o dejarlos tranquilos, y es la segunda opción nuestro pasaporte hacia el aprobado. El examen está fijado, es algo que hay que hacer por narices (y si no lo haces ahora, te tocará en la siguiente convocatoria, así que prolongar la agonía es una bobada). Entonces, si hay que hacerlo, tomémoslo como una rutina más. No es una tortura, sino una prueba necesaria para que nos den el maldito título que nos permita vivir de algo que no sea tocar el "Amapola" con la flauta en la calle con un falso cartel de enfermo terminal.

Una vez asumido que el examen no es algo que nos quiere putear, sino un factor más en nuestro crecimiento personal, es cuando hay que evitar los nervios. Frases como "no me va a dar tiempo", "si es que me lo estudio y al momento se me olvida" o "según me siento ante los apuntes me empieza a doler la cabeza" no nos ayudan en nada. Hay que ver la fecha del examen, aprovisionarse de los apuntes cuanto antes, y hacer un cálculo realista. Siendo sinceros, hay muy pocas personas que estudien al día, y si tú eres uno de ellos te doy mi enhorabuena y te ordeno ponerte a estudiar, porque aquí vas a perder el tiempo y los libros te llaman. Por tanto, debemos calcular el tiempo que vamos a tardar en estudiarnos con un mínimo de garantías los apuntes que entren en el examen, para lo que será muy útil tener en cuenta otros condicionantes, como el hecho de otros exámenes en fechas próximas, compromisos que se tengan poco antes del examen y que nos vayan a impedir estudiar (si hay que ir a entrenar, si tenemos un cumpleaños, si hay que ir a sacar al perro a diario para que haga sus necesidades, si hemos puesto una revisión del médico la tarde antes del examen, y un sin fin de etcéteras). Pues bien, si estimamos que unos apuntes nos tomarán seis días antes de un examen, lo ideal es poner un par de días más para posibles imprevistos y para tener un margen cuando la pereza se apodere de nuestras débiles voluntades.



Ya tenemos claro que debemos evitar los agobios y nos hemos establecido un calendario más o menos razonable de estudio. Es muy recomendable dividir la materia en los días planificados para que nosotros mismos sepamos que vamos a un ritmo adecuado, aunque esto no es imprescindible y sí optativo (siempre dejando medio día previo a la prueba, al menos, como repaso global). Ahora, nos encontramos a equis días del examen y tenemos todos los apuntes perfectamente preparados y ordenados. Es muy recomendable tenerlos con la propia letra o a ordenador, para lo que ir a clase se antoja bastante importante. Sé que parte de lo bueno de la universidad es el hecho de que no sea obligatorio ir a clase, y que lo ideal es hacer la vida sin clases, ya sea durmiendo por las mañanas, quedando a tomar unas cañas o a jugar al mus en lugar de acudir al aula... pero la realidad es que yendo a clase tienes el 30% del aprobado, porque sabes en lo que hace hincapié el profesor, no te faltan apuntes y, lo más importante, cuando estudies verás tu letra o la de imprenta, y lo verás redactado a tu manera, sin tener que interpretar a nadie. Casi es más sacrificada esta etapa que el estudio pre-examen, pero medio éxito reside aquí.

Teniendo ya los apuntes bien ordenados, como decimos, está claro que no todos los exámenes se estudian igual. No es lo mismo un examen teórico que práctico, no es igual memorizar que comprender, ni funcionan de modo similar unas materias que otras, por lo que estos consejos intentarán ser lo más generales y orientativos posibles.

Como hemos dicho, es muy importantes estar tranquilos y tener el convencimiento de que vamos a aprobar. Hay que creerse que lo que estamos haciendo va a merecer la pena, porque nadie es tan tonto de estudiar varios días con la idea de suspender. En ese caso, es más recomendable ir a tirar piedras al río, disfrazar a nuestro gato de Lina Morgan o ponernos a ver nuestros apasionantes vídeos de Verano Azul. Si estamos sacrificando nuestro tiempo, es porque tenemos el convencimiento de que vamos a obtener un buen resultado; además, el hecho de ser optimistas nos ayudará en nuestra tarea de obtener la mayor tranquilidad posible. Los conocimientos entran fácilmente en una mente despejada, sin las barreras que ponen las torturas internas de imaginarse un suspenso.




Con tranquilidad y confianza, vamos estudiando la materia, cada asignatura con sus particularidades. Otro aspecto a tratar es el lugar de estudio; considero que lo ideal es la casa de cada uno, su habitación, pero no todo el mundo puede por diversos motivos y entonces hay que emigrar a bibliotecas o similar. Mi situación ideal es solo en casa, sin ruidos, con internet a disposición para resolver las bastantes dudas que puedan surgir y siempre en la misma mesa para no curiosear cada vez que cambiamos de lugar. Desaconsejo, siempre en la medida de lo posible, las bibliotecas, ya que estar rodeado de gente provoca miradas, estar pendiente de conocidos, que si el/la de enfrente está buen@, etc. Eso no es un buen método de estudiar, y, por muchas horas que se empleen, aquí prima la calidad sobre la cantidad.

Sobre el estudio en sí, la gente entendida recomienda una hora de estudio y diez minutos de descanso, pero yo diría que es demasiado. Mi teoría es la de muchos descansos para que lo estudiado se pueda fijar en la mente, volviendo a ello constantemente para irlo integrando cada vez que incorporas algo nuevo. Y me explico: cuando tienes un temario a estudiar, es importante, para empezar, tener una visión global, para enterarte de lo que vas a hacer, cómo planificarte, saber qué aspectos reforzar según el tipo de examen y todo lo que nos podamos imaginar. En un tema concreto, lo mismo; hay que tener siempre un esquema con números, del tipo 1, 1.1, 1.2, 1.2.1, 1.2.2, y así. Eso siempre al lado del estudio por dos motivos, para entender lo que estudias e integrarlo dentro del tema global (porque lo de memorizar y soltar como un loro escritor es más costoso y da peor rendimiento a posteriori) y para, según vemos que avanzamos, irnos sintiendo satisfechos. Alguien que siente que se mueve se ve motivado a moverse más, esto es una obviedad pero a la hora de estudiar se suele olvidar fácilmente. Por tanto, un esquema al lado de lo que vamos estudiando es otra de las claves de nuestro triunfo en esta empresa.


¿Y cómo es el método de estudiar en sí? Pues como todo, con tranquilidad, sin agobios ni prisas (gracias al calendario que nos hemos autoimpuesto, bastante flexible) y con la sensación de que lo estamos haciendo bien, de que no vamos a fallar. Cada maestrillo tiene su librillo, pero yo recomiendo, insisto en ello, períodos muy cortos de estudio y de descanso. Un ejemplo práctico para entenderlo: veamos un tema que tiene cinco puntos distintos. Aquí el procedimiento, uno de los procedimientos válidos, sería el siguiente:

-Vemos el tema en su globalidad, y su lugar entre el resto de temas que entran en el examen. lo situamos mentalmente y relacionamos con los anteriores y posteriores. Esto no cuesta mucho.

-Tenemos un esquema del tema (y si no, recomiendo hacerlo en una primera lectura, no ocupa tiempo porque suelen caber en una cara de folio y los beneficios son incalculables), le echamos un vistazo para ver la longitud. Mentalmente, imaginamos el tiempo que tardaremos, siempre tirando al alza para no ponernos ningún tipo de presión y, para en caso de acabar antes, pensar que hemos realizado un excelente trabajo que nos está catapultando al éxito.

-Con el esquema al lado, realizamos una pequeña lectura rápida (pero atenta) al tema, como quien lee su sección favorita del periódico o la crónica del partido que ganó su equipo el día anterior. Esto exige poca concentración y esfuerzo, aunque es una primera toma de contacto que hace mucho sin darnos cuenta. Tras esto, nos tomaremos un pequeño descanso de cinco minutos, levantándonos del lugar de estudio (no conviene herniarse).




-Ahora viene la etapa menos grata, en la que nuestros métodos de estudio son primordiales. Ya lo he dicho antes, períodos cortos pero de calidad. En un tema con cinco partes, mi técnica seria clara: ir una a una. Cogería la primera, la leería ya más cuidadosamente en su totalidad, y luego poco a poco, intentando entender más que memorizar (exceptuando cuatro o cinco conceptos clave, de esos que recordando en un momento de apuro me puedan dar pie a desarrollar algunas ideas que me salven de la quema), ir avanzando hasta el final. Si todo es un proceso que tiene relación, estupendo, ya que con recordar lo primero avanzaremos mentalmente hacia el final.

-Tras leer muchas veces y entender ese primer punto, toca descansar, hayamos tardado diez minutos o hayamos tardado cuarenta. No es bueno estudiar dos puntos seguidos para no mezclar conceptos, así que, personalmente, iría a la radio o al ordenador, una cancioncita para evadirme y la mente descansada. Al volver a los apuntes, intentaré recordar lo estudiado anteriormente, y en caso que no pueda hacerlo, recurriré a mirarlo en la menor medida posible.

-Repetir el mismo proceso con cada parte de las que consta el tema, integrando lo que se aprende más nuevo con lo que ya habíamos aprendido antes para hacer un todo. Esto es lo más complicado, pero si hay tranquilidad, se hacen muchos descansos y los ratos de asimilación existe una buena concentración, el éxito está asegurado. Nunca olvidemos tener el esquema al lado para tener una visión global.

-Al final del tema, una nueva lectura a toda la materia como recordatorio siempre es beneficiosa, ya que es inevitable, pese a nuestro buen trabajo, que se nos queden datos por el camino, y esta parte de recuperación de informaciones puede refrescarnos la memoria.



El día del examen es importante, sea de mañana o de tarde, levantarse de buen humor y no pensar en que vamos a dirigirnos a un castigo injusto, porque somos muy buenos y no merecemos tener que ser despreciados así. Pues no. Si el examen es de mañana, dedicaremos la tarde y parte de la noche a repasar, nos levantaremos y, tras un moderado desayuno, iremos a clase. Si se puede debido a que vamos en autobús o se retrasa el profesor, repasaremos la parte de la que menos nos acordamos. En caso de examen vespertino, nos levantaremos sin prisas, dedicaremos lo que quede de mañana a repasar y comeremos bien y pronto.

Nunca pensemos que "va a caer en el examen lo que peor me sé" o "se me está olvidando todo lo que me sabía anoche". Son pensamientos de fracasado, y por ello hacia el fracaso iremos. Tampoco es bueno llegar pronto al aula, ni juntarnos a estreñidos mentales de los que empiezan a preguntar histéricamente momentos antes del examen lo que no se saben, que gimen que van a suspender, que lloran porque es la octava vez que van a suspender el mismo examen y demás gente perjudicial. Son personas muy negativas que pueden echar nuestro trabajo de semanas al traste y hundirnos si somos mentalmente débiles o nos creemos una ONG por momentos y les escuchamos. Lo mejor, una palmadita en la espalda en lo que decimos "luego nos tomamos un café, te espero una hora en la puerta hasta que acabes", con una amplia sonrisa y pensando que el día que salgan las notas esa persona verá pusilánime nuestro aprobado y su suspenso. Por esta gente y el ambiente pre-examen general aconsejo llegar a la clase justo a la hora de comienzo del test. También es imprescindible llevar música para abstraerse en caso necesario; de hecho, en un examen que se lleve bien preparado lo ideal es escuchar algo de música alegre antes de empezar el examen, en lugar de buscar frenéticamente el dato que no se recuerda.

Nada más, espero haberos ayudado un poquito, o, cuando menos, haber arrancado una media sonrisa en cualquier punto de mi atropellada exposición. Que tengáis mucha suerte sobre todo los que no sigáis estos consejos, pues la necesitaréis. Tranquilidad y confianza, compañeros.


Fotos: www.dnrec.state.de.us, zonalibre.org, lacoctelera.com, portalprogramas.com.