Mostrando entradas con la etiqueta Premier League. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Premier League. Mostrar todas las entradas

12 oct 2007

Chelsea, un proyecto sin coronar: Planificación 2007-08 y salida de Mourinho

Nos encontramos en verano de 2007. Tras la decepción de la temporada anterior, en la que el equipo no consigue la Premier ni un buen papel en la Champions League, la relación entre Abramoich y Mourinho se ha deteriorado. Ya comentamos la contratación de Avram Grant como detonante, y veremos la planificación de la plantilla del equipo, abocada al fracaso a corto plazo.

Ben Haim es fichado libre del Bolton, y lo propio con Steve Sidwell, del Reading y con el peruano Pizarro (Bayern). Abramovich está harto de gastarse fortuna tras fortuna cada verano y luego ir a peor.
El club al fin consiguió un permiso de trabajo para Alex, al que recuperó del PSV.
Malouda sí que es una inversión de 20 millones, y se pagaron 5'5 millones al Barcelona por Belletti.

El equipo se deshace, principalmente, de Geremi, rumbo gratis a Newcastle, de Bouhlarouz (cedido al Sevilla), y recoge 36 millones de euros por la marcha de Robben al Real Madrid. Lassana Diarra también se marcha por 3 millones al Arsenal, rival directo, así como Glen Johnson, por el que obtienen 6 millones del Portsmouth.

Podemos observar la diferencia en inversión respecto a otros años. Roman ya no abre la cartera como un grifo, y Mourinho tampoco hace el equipo; cada vez tiene menos poder en beneficio de Grant y Abramovich, y alguien con tal grado de autoestima no soporta la situación. Duda si forzar su cese o demostrar, con títulos, que es capaz de sacar partido a este equipo.

Distribución de la plantilla:

Porteros: Cech, Cudicini, Hilario.

Nada que decir al respecto.



Cech sigue siendo uno de los mejores porteros del mundo, pero ya no es el muro infranqueable pre-lesión. ¿Secuelas? ¿Miedo? Tiene más fallos que antes, aunque sigue siendo una garantía. El segundo portero es Cudicini, titular antes de la llegada del checo y gran suplente. Hilário estará como seguridad, y si le toca salir no desentonará, como ocurriese hace año y medio.
Veredicto: Posición bien cubierta.



Centrales: Terry, Carvalho, Alex, Ben-Haim. Terry es uno de los tres mejores centrales del mundo, no creo que nadie dude de ello. Absoluto líder del vestuario, ha sido un auténtico muro los últimos años. Carvalho ha ido estas temporadas de más a menos, aunque sigue siendo un fijo; central marcador todo garra, su compenetración con Terry ha sido de lo mejor del equipo estos años. Alex es un central del perfil Terry o Pepe (Real Madrid), muy grande y fuerte, contundente y al que le gusta subir. Podría luchar con Carvalho por la titularidad. Por último, Ben-Haim no tiene nivel para ser titular en un grande, pero ha llegado gratis y, si asume su papel, en caso de plaga de lesiones puede jugar. Como cuarto central, muy válido (aunque yo me hubiera quedado antes con Bouhlarouz, más asentado y polivalente).
Posición: Posición bien cubierta, mejor con Bouhlarouz por Ben Haim.

Laterales: Paulo Ferreira, Ashley Cole, Belletti, Bridge.
Bien planificada de nuevo esta posición, los titulares son Paulo Ferreira y Cole, bien en defensa (mejor el inglés, aunque no acaba de coger la excelente forma que tuvo en el Arsenal) y con cierta proyección ofensiva. Sus suplentes, dos hombres parecidos, carrileros puros. Belletti aporta mucha llegada a línea de fondo para partidos trabados, aunque en defensa es mediocre; Wayne Bridge, igual que el brasileño aunque algo menos de despliegue físico suplido con mejor nivel defensivo.
Veredicto: Posición bien cubierta. No estaría mal un suplente con perfil más defensivo.

Centrocampistas centrales: Makelele, Obi Mikel, Essien, Sidwell, Ballack, Joe Cole, Lampard.
Aquí, en la media, es donde peor me parece la planificación de la temporada de los azules. Tantos hombres por el centro con dos perfiles claros: medios centros de desgaste físico para recuperar el balón y llegadores. Entre los primeros, Makelele no necesita presentación. Ya no tiene el fuelle de sus años en Madrid ni su inicio en Inglaterra, pero es un jugador importante en el vestuario y en el campo. Si le respetan las lesiones, puede ser importante otro par de años. Essien y Obi Mikel son dos jugadores parecidos: todoterrenos, de jugar recuperando el balón en un lado y otro, y muy polivalentes. Sin embargo, ninguno de los reseñados en un organizador puro; buscan el pase corto tras la recuperación o el disparo tras llegar por potencia.

El problema viene ahora. Ni Sidwell, ni Joe Cole, ni Ballack ni Lampard son tampoco organizadores. El primero es un fichaje que no se entiende muy bien, ya que es un perfil tripitido: medio centro o volante con llegada, que busca el juego directo y tampoco el pase de organizar.


Ballack y Lampard son también cromos repetidos con una única diferencia: el juego a balón parado, mucho mejor en Lampard, y el juego de cabeza, en el que destaca el alemán. Por lo demás, otros exponentes del juego directo, que conducen y disparan pero no se caracterizan por el pase brillante o la toma de decisiones organizando el juego.
Joe Cole es algo especial, un jugador con mucho talento y una clase innata, que necesita libertad de movimientos en la media punta, pudiendo caer a banda. Es el más organizador de todos, aunque el equipo necesitaría un jugador de sus características diez metros atrás.

Veredicto: Un jugador como Xavi o Cesc daría el salto de calidad a este equipo indudablemente: control de balón y manejo de tiempos, sin necesidad de aparecer en defensa o ataque.

Centrocampistas de banda: Malouda, Salomon Kalou, Wright-Phillips.
La zona más floja del equipo son las bandas. Malouda es un jugador que tiende a ir hacia el centro y desde ahí buscar el disparo o la combinación; no es, entonces, un hombre que rompa habitualmente por banda. Luego tenemos a Kalou y Wright-Phillips, dos jugadores de un perfil similar, aunque el marfileño puede jugar de segunda punta con bastante capacidad. Kalou sigue con la adaptación a la liga inglesa, en la que carece de los espacios que tenía en el Feyenoord. Wright-Phillips es un jugador irrelevante en el 80% de los partidos en los que interviene; limitado técnicamente, su mérito consiste en correr con el balón más que el rival sin él, por lo que su situación ideal es salir en las segundas partes y jugar a la contra. Joe Cole es otro hombre que puede partir desde banda, pero es evidente que no es un extremo.

Veredicto: La venta de Robben (o no fichar un sustituto de extremo puro) ha sido un gran error. Malouda no da amplitud al campo, y Kalou y Wright-Phillips no son ninguna solución. La no venta de Robben (aunque la oferta fue irrechazable) o haber fichado a Ribery o Quaresma hubiera dado a este equipo algo de lo que le falta.

Delanteros: Drogba, Shevchenko, Pizarro, Scott Sinclair.
Drogba y Shevchenko son los teóricos titulares. El africano es uno de los mejores delanteros del mundo, basando su juego en el poderío físico, buscar el choque y su potencia en carrera. Su falta de excelencia técnica la suple con lucha, remate de cabeza y cuerpo a cuerpo. Luego está el caso de Shevchenko: llegó al Chelsea impuesto por el propietario, y no ha respondido a las expectativas. Con él en el campo, el Chelsea tenía un jugador menos, sin caer en la exageración. Ambos jugadores rondan la treintena de años, y eso es peligroso porque uno depende de su potencia y el otro de su velocidad en la búsqueda del desmarque.
Como tercera opción, se ha fichado a Claudio Pizarro, un delantero en el segundo nivel de competencia. Garantía de 10-15 goles por temporada, Pizarro también anda cerca de la treintena y basa parte de su juego en su fuerte complexión física. Y el cuarto delantero es el joven Sinclair, subido definitivamente al primer equipo; es un joven muy rápido y prometedor, al que habría que irle dando ya oportunidades vista la edad de los que tiene delante. Hernán Crespo sigue cedido al Inter, pero no será recuperado; también cedida está la joven promesa israelí, Ben Sahar.

Veredicto: Hay que rejuvenecer la delantera y meter a algún jugador de habilidad como segundo delantero. Tévez o Michael Owen me parecería gente de un perfil adecuado.


Como se ha visto, el Chelsea ha adolecido de un doble, incluso triple, problema importante. Le falta creación en el medio campo; en estos tiempos ya no es como antes, donde podías ganar la Premier únicamente con un juego muy directo. Wenger y Benítez han continentalizado el juego en las islas, y Sir Alex Ferguson ha sabido adaptarse a ello. La planificación de la temporada y la plantilla del Chelsea muestra un fallo conceptual en este sentido.

El segundo problema estaría en la banda. El equipo no tiene extremos que sean capaces de marcar la diferencia, y eso en los grandes equipos duele. El Manchester tiene a Cristiano Ronaldo, el Barcelona a Messi, y estos jugadores condicionan al rival fijando la marca de un lateral y un jugador como ayuda. En el Chelsea no hay tal situación, y el rival puede defenderse agazapado en el centro. Como complemento, la falta del delantero que pueda buscar balones entre líneas; lo más cercano es Joe Cole, pero juega diez metros más atrás que este perfil.

Así pues, la temporada no empezó bien para el equipo. Un comienzo dubitativo en Premier (actualmente, séptimo) y las tensiones en la plantilla enrarecen la situación.




Mourinho no acepta la mediación de Avram Grant porque cree que se mete en su parcela, y estalla el conflicto. El equipo empata en casa en Champions ante el Rosenborg y no se puede aguantar más: al día siguiente se reúnen las partes y se logra un acuerdo para que Mourinho salga del club (20 de septiembre de este año).





Avram Grant toma el mando del club como primer entrenador. Sin resolver su permiso de trabajo (tiene una licencia provisional), el Chelsea anuncia semanas después, el 11 de octubre, la contratación de Henk ten Cate como asistente de Grant. ¿Un puente para la llegada de Rijkaard el verano próximo? El tiempo dirá.
PD: Por fin he aprendido y me he decidido a meter fotos para hacer más amena la lectura. Espero que mejore un poquito el blog y se haga menos espeso.

3 oct 2007

Chelsea, un proyecto sin coronar: Era Mourinho (2004-07)




Dejamos al Chelsea en 2004, con Abramovich fichando al entrenador de moda, Jose Mourinho. Con el Oporto, que tenía una buena base, pero nunca para conseguir la Champions, ganó el máximo título continental; su equipo tipo era:
Vítor Baía; Paulo Ferreira, Jorge Costa, R. Carvalho, Nuno Valente; Costinha, Maniche, Deco y un cuarto jugador de complemento en la media; Derlei y McCarthy. Complementos eran Alenichev, Pedro Mendes, Carlos Alberto, entre otros.

Dos días después de ganar la Champions, Mourinho firma por el Chelsea para la temporada 2004-05. Allí se encuentra un equipo de estrellas y un talonario generoso. La tentación de darle su toque, cueste lo que cueste, es enorme para alguien con su personalidad, y así sucede. El equipo cambia ese verano, con estos movimientos principales:

Se deshace de Verón, rumbo al Inter. Hasselbaink y Zenden se van al Boro; Melchiot se marcha al Birmingham; todos gratis. Crespo es cedido.
Ficha a Cech por 16 millones de euros.
Ficha a Robben por 10 millones de euros y a Kezman por 7 millones, del PSV.
Se trae consigo a Paulo Ferreira por 17 millones de euros. Igualmente, a Ricardo Carvalho por 26.
Gronjkaer se va por 3 millones al Birmingham.
Drogba es fichado con una fuerte inversión de 33 millones.
Tiago es fichado del Benfica por unos 20 millones de euros.

Babayaro abandonaría el equipo en enero tras no jugar nada, y el irrelevante Jarosik fue recuperado de Moscú para aportar muy poco.

Quedaría un equipo base de Cech; Ferreira, Carvalho, Terry, Gallas; Makelele, Joe Cole, Duff, Lampard; Gudjohnsen, Drogba.
Para rotar, ojo: Tiago, Glen Johnson, Bridge, Robben, Kezman, Geremi, etc.

Un equipazo con el que Mourinho, debido a profundidad de banquillo, pierde tan solo un partido en liga y se pasea hacia el primer título liguero de la historia. También ganarían la Copa de la Liga. En Champions hicieron una buena temporada, cayendo en semifinales; fueron primeros de grupo, eliminando al Barcelona en octavos y al Bayern en cuartos. El Liverpool, futuro campeón, les elimina en semifinales con un único y polémico gol de Luis García: parece que el balón no llegó a entrar en su totalidad.


Así, tras haber ganado su primer título importante y estar cerca de la Champions. la temporada 2005-06 parecía la destinada a atacar el trono europeo.

Los movimientos realizados por el equipo de cara a ganar TODO esa temporada fueron:

Forssell vendido definitivamente al Birmingham por 4 millones.
Scott Parker, al Newcastle por 9 millones.
Kezman, vendido tras su paso sin pena ni gloria al Atlético, 8 millones.
Se deshacen de Jarosik, como estaba cantado.
Tiago se va al Lyon por 10 millones, ruinosa operación.

Fichado Del Horno por 12 millones (insisto, todo es aproximado y en euros).
Pagan 32 millones por S. Wright-Phillips al City.
Fichan a Essien del Lyon por 36 millones.
En diciembre, traen a Maniche del CSKA Moscú cedido.

En teoría, Abramovich fichó todo lo que Mourinho le había pedido; eso significaba la obligación de ganar Premier y Champions.

El Chelsea repite como campeón de liga cómodamente, con un juego práctico, no muy vistoso pero sólido y difícil de hacerles goles. No gana, sin embargo, la Copa ni la Copa de la Liga.

En Champions no carburan igual. En la fase de grupos, pierden en el Ruiz de Lopera y no son capaces de meter un gol al Liverpool en los dos partidos. Quedan segundos de grupo, tras sus compatriotas, y tienen la mala suerte de volver a emparejarse al Barcelona en octavos. Éstos, ávidos de venganza y sin la plaga de lesiones del año anterior, se exhiben y sentencian la eliminatoria en la ida, venciendo en Stamford Bridge con un juego espectacular. Fue un duro palo para el equipo, para el crédito de Mourinho y para las aspiraciones de Abramovich.

El equipo base de ese año era:

Cech; Paulo Ferreira, Carvalho, Terry, Del Horno; Makelele, Lampard, Joe Cole, Robben; Crespo y Drogba. Entraban en rotación Duff, Gudjohnsen, Geremi, Gallas, Wright-Phillips, Maniche y Huth.


De esta forma nos encontramos en 2006-07, la temporada pasada.

Nuevamente, y aceptando el año pasado como "especial", al haber mantenido la hegemonía en la Premier y perder en Europa ante el futuro campeón, se hacen los retoques necesarios aconsejados por Mourinho. Sin embargo, da la impresión de que Abramovich quiere tener más poder: le ha dado al técnico el equipo soñado y no le ha respondido todo lo bien que esperaba. Así, le impone algún fichaje como el de Shevchenko y las relaciones pasan por varias crisis durante la temporada. Los movimientos fueron los que siguen:

Ballack es fichado libre tras acabar su contrato en Munich. A mi entender, totalmente innecesario al ser un perfil recurrente respecto a Ballack: llegador con fuerte disparo, no organizador; lo único que añade es llegada en el juego aéreo.
Salomon Kalou también llega al equipo, procedente del Feyenoord, por unos 10 millones de euros. Otro perfil recurrente, ya que Wright Phillips es un jugador bastante parecido, aunque parta más desde banda.
Shevchenko es el gran fichaje del verano, pagando al Milan 45 millones de euros por un jugador de 30 años que había empezado a dar síntomas de bajada de rendimiento y problemas físicos. Evidentemente, su rendimiento en Londres ha sido bajo, casi irrisorio viendo lo pagado por él. A favor de Mourinho debemos decir que era el sueño de Abramovich y él, como entrenador, no había pedido este perfil de jugador.
Bouhlarouz también fue fichado, ya que el club no tenía un central de plenas garantías además de los dos titulares, por 12 millones de euros.
John Obi Mikel fue otro gran fichaje, en este caso de futuro. Este jugador había sido firmado por el Manchester United, pero el Chelsea utilizó técnicas no muy lícitas para impedirlo cuando ya había sido presentado. La FIFA tuvo que mediar, y finalmente Obi Mikel fue traspasado al Chelsea por 25 millones, 18 para el Manchester y 7 para el Lyn, su club de procedencia.
Por si hubiera sido poco, el Chelsea volvió a hacer gala de juego sucio en el fichaje de Ashley Cole para paliar sus problemas en la banda izquierda. Tras reunirse en secreto con el jugador y violar las normas de la Federación Inglesa, finalmente hubo acuerdo con el Arsenal, que recibió a Gallas y 8 millones por el jugador.

Respecto a las ventas, se volvió a ceder a Verón, Gudjohnsen fue vendido por 12 millones al Barcelona, Glen Johnson y Crespo fueron también cedidos, Damien Duff fue vendido por 7 millones al Newcastle (contra la opinión de Mourinho), Del Horno volvió a España de la mano del Valencia por 7 millones y Huth se fue al Boro por 8 "kilos".

Cada año, un equipo más de ensueño en cuanto a nombres y posibilidades, pero con algún fallo de planificación, como hemos señalado. Mourinho ya no podía fallar...

Pero lo hizo. Pese a ganar la Copa y la Copa de la Liga, se fracasó en el intento de revalidar la Premier, y el Manchester ganó la liga en esta ocasión, con un juego mucho más vistoso que el de los capitalinos. El Chelsea siguió mostrándose férreo en medio campo y atrás, siendo de nuevo el equipo menos goleado; sin embargo, la mala temporada de Shevchenko, la falta de un hombre creativo en medio campo y el mal rendimiento de los extremos les dio muchos problemas a la hora de marcar.
En Champions, se hizo una buena primera fase, siendo primero de grupo por encima de Barcelona y Werder. Pasó los octavos ante el Oporto con muchos problemas, y en cuartos de final ganó al Valencia con un gol en el último minuto de la vuelta de Essien, fruto de la demoledora superioridad física del equipo respecto a cualquier otro de Europa. Pero tropezaría dos veces en la misma piedra, al ser eliminado por el Liverpool por penalties en semifinales.

Una campaña, en fin, bastante desastrosa y que ponía en entredicho la continuidad de Mourinho, la predisposición de Abramovich a dejarle trabajar y el futuro inmediato del club.

Mourinho sería confirmado en el cargo, aunque bajo unas condiciones especiales: Avram Grant, ex-seleccionador de Israel, ex-director deportivo del Portsmouth (exitoso en ambos cargos) y amigo personal de Abramovich, fue nombrado Director de Fútbol del Chelsea; trabajaría junto a Peter Kenyon en la configuración del equipo... pero lo que en realidad buscaba Abramovich era un vínculo directo con el vestuario, y Avram Grant bajaría a los entrenamientos y estaría "supervisando" la labor de Mourinho. Conociendo al portugués, ¿cuánto aguantaría la situación?



En la última parte del puzzle, analizaremos el previsible cese de Mourinho, la planificación de la actual plantilla con los movimientos de este verano y el futuro del Chelsea.

1 oct 2007

Chelsea, un proyecto sin coronar: Antecedentes

Me parece interesante, ahora que estamos ya todos en relativa normalidad (es decir, ligas deportivas en juego, curso escolar, etc), hacer unas consideraciones generales sobre el fracaso de los últimos años del Chelsea.

Alguien podría argumentar que el Chelsea no ha fracasado como tal, ya que ha pasado de ser equipo del pelotón de cabeza a ser máximo favorito a todo. El caso es que el cambio, al fin y al cabo, no ha compensado.

Dividiremos el artículo en tres. En ésta, hablaremos del cambio de mentalidad del equipo desde mediados de los años 90 hasta la llegada de Mourinho en 2004, en constante crecimiento, pero con un nivel de exigencia brutal estos últimos años que se ha llevado consigo a alguien con tanto ego como Jose Mourinho.

En la siguiente parte, veremos la "era Mourinho" y su imposibilidad de dar la Champions al club.

Finalmente, explicaré cómo he tenido la impresión de que esta temporada era la peor del Chelsea en cuanto a planificación deportiva y de plantilla, dando la impresión de no jugar a nada, de no saber lo que se busca y de perder un rumbo que, según parece, va a ser difícil de recuperar si no se hace tabla rasa.



Tomamos al club asentado en la Premier League hacia 1993 en puestos de media tabla y sin relevancia en los torneos coperos. Glenn Hoddle, futuro seleccionador inglés, coge las riendas del club como entrenador-jugador y eleva su nivel de juego, llegando ese mismo año a la final de Copa. Al año siguiente, su brillante campaña en la Recopa da mayor viabilidad económica al club, y en 1995 contrata a Ruud Gullit. Hoddle seguiría un año más como entrenador, pero en 1996 se va a la selección y deja el puesto de manager en manos de Gullit.

Gullit lleva al equipo un paso más alto, y aprovecha su dilatada carrera en Italia para atraer grandes jugadores al proyecto, como Roberto Di Matteo, Gianluca Vialli o Gianfranco Zola. El equipo consigue su primer trofeo en 27 años con la Copa de 1997, y esto permite nuevos fichajes para engrandecer el proyecto, como Gustavo Poyet, Tore Andre Flo y algunos otros nombres. Sin embargo, las relaciones del propietario con Gullit no son buenas, y tras unas discrepancias es despedido, siendo sustituido por Vialli en el banquillo. Con él, en 1998 el Chelsea gana la Recopa (su primer título europeo en casi 30 años) y la Copa de la Liga. El equipo seguía creciendo, con nuevos jugadores como Marcel Desailly subiendo al barco.

Eran años de crecimiento y estabilización, siempre en un segundo plano tras los poderosos. Se ganaría la Supercopa de Europa al Real Madrid a los pocos meses, un meritorio tercer puesto en la Premier en 1999 y la Copa de nuevo en 1999-2000, temporada en la que el equipo debuta en Champions y llega a cuartos de final con un buen juego, siendo eliminados agónicamente por el Barcelona en la prórroga. Nuevos jugadores como Jimmy Hasselbaink fueron fichados, pero el equipo no daba el paso adelante de asentarse como opción de poder en la Premier, y Vialli fue despedido, ayudado por su mala relación con parte del vestuario.

Se eligió a Claudio Ranieri como el entrenador para llevar al equipo a lo más alto. Realizó sus primeros traspasos de jugadores con una edad elevada, y trajo a nuevos jóvenes como Gallas, Gronjkaer, Zenden o Lampard. Sin embargo, con Ranieri no mejoraron los resultados del equipo, y la deuda se acumulaba, por lo que el propietario Bates decidió vender el club. El comprador, un joven multimillonario ruso llamado Roman Abramovich, que pagó una fortuna por el club y llegó con ganas de auparlo a la cima definitivamente. En ese verano de 2003, el Chelsea revienta el mercado fichando a los Wayne Bridge, Joe Cole, Claude Makelele, Juan Sebastián Verón, Hernán Crespo, etc.

Fue una campaña de éxito moderado. Se terminó segundo en la Premier, el mejor resultado de la historia, y en Champions se llegó más lejos que nunca: quedando primeros de grupo, eliminaron al Stuttgart en octavos y al Arsenal en cuartos de final. Sin embargo, el Mónaco, un equipo con muchos menos recursos, elimina al equipo en semifinales. Abramovich no ve suficiente el progreso, y se decanta por despedir a Ranieri cuando ve que Jose Mourinho, ganador de la Copa de Europa con el Oporto, se pone a tiro. Estamos en el verano de 2004, y aquí termina la aproximación a los antecedentes de la era Abramovich-Mourinho.